26.5.14

YO JESÚS OS DIGO POR ENÉSIMA VEZ ¡AY DE AQUEL QUE COMULGUE INDIGNAMENTE!


YO JESÚS OS DIGO POR ENÉSIMA VEZ
 ¡AY DE AQUEL QUE COMULGUE INDIGNAMENTE!








Aquel que venga a Mí no padecerá más hambre. Yo, Jesús, os hablo.


Hijos Míos, Soy Jesús de Nazaret quien os habla. Soy el Pan de Vida que ha bajado del Cielo y quien come de este Pan vivirá eternamente. Yo, Jesús, os hablo.


Pero hijos, el Pan Celestial de Mi Divino Cuerpo Eucarístico se debe comer en condiciones adecuadas, porque lo mismo que vosotros no tomaríais un alimento putrefacto, Yo tampoco quiero entrar en almas llenas de inmundicia en las que el alimento celestial no sirve para nada, porque para recibirme se debe tener el alma limpia totalmente de pecados mortales y de odios y rencores que son venenos letales para la vida de vuestras almas. Yo, Jesús, os hablo.


No creáis que porque vayáis a comulgar ya estáis en la senda de la Vida Eterna. No hijos, no, porque quien no comulga con el alma limpia de podredumbre, de adulterios, de pornografía, de juicios temerarios y demás, no solo no comulga Conmigo sino que pone más barreras para distanciarse de Mí. Yo, Jesús, os hablo.


Que os digan lo que quieran los sacerdotes que no catequizan según el Magisterio de la Iglesia, Yo, Jesús, Sumo y Eterno sacerdote, os digo por enésima vez, que ¡ay

18.5.14

Siempre estamos al lado de los que sufren, lloran, de los que se encuentran perdidos, enfermos...

 07/07/2013 15:26 Horas


MARÍA MADRE DE LA IGLESIA 
Revelaciones privadas a José Luis Belmonte Argentina

Hijos míos, Donde estéis cada uno de vosotros yo he de estar, mi amado Hijo y yo, vuestra Madre, estaremos unidos acompañándolos por el camino, al lado de los enfermos, en los lugares más apartados, y siempre estamos al lado de los que sufren, lloran, de los que se encuentran perdidos, enfermos, de los que están privados de la libertad, junto a aquellos que no tienen nada, y a mi amado Hijo lo encontraréis en cada mendigo que estira su mano pidiéndoles un trozo de pan y que muchas veces muchos de vosotros siguen vuestro camino y ni siquiera reparáis en ellos, en los ojitos tristes de los niños, en las lágrimas de los ancianos y de los enfermos. Me encuentro en cada camino que tenéis que transitar, porque os amamos, porque sois mis hijos cada uno de vosotros y jamás me fijaré ni miraré si me amáis o no, porque una Madre jamás se ha de fijar, todo lo contrario, el sufrimiento de no ser amada, de no ser reconocida, de dejarme abandonada y no venir a mi morada, no quiere decir que yo no vaya al encuentro de cada uno de vosotros, que no os cuide cuando os encontráis en una sala de un hospital, o en todo lugar.

Por ello os llamo a la reflexión cada día, al encuentro con mi Hijo a

SI VOSOTROS ACTUÁIS EN EL AMOR

Segundo Misterio, Habla Dios Padre, Hijitos Míos, el Amor es una fuerza poderosísima y es con la fuerza que bajó Mi Hijo a la Tierr...