5.9.17

SI VOSOTROS ACTUÁIS EN EL AMOR


Segundo Misterio, Habla Dios Padre,


Hijitos Míos, el Amor es una fuerza poderosísima y es con la fuerza que bajó Mi Hijo a la Tierra. Él, a través del Amor, pudo hacer todo lo que ahora vosotros tenéis. Fue una Evangelización de Amor, los milagros se dieron por el Amor, vuestra salvación se da por el Amor, Él mostró Amor y se impuso en contra de satanás y lo venció con el Amor.



Esto es lo que aprendisteis de Él, Mis pequeños, vivir en el Amor y transmitir el Amor, por eso os he pedido que os llenéis primeramente de Mi Amor, para que podáis tener ésa fuerza grandísima para poder vencer todo lo malo y para poder imponeros sobre la maldad que ha difundido satanás en toda la Tierra.

Si vosotros no actuáis en el Amor, primeramente llenándoos de él, satanás os podrá vencer fácilmente. Él no puede vencer a Mi Amor y ni al hijo Mío que se ha dejado poseer por ÉlPor eso sois hijos Míos, porque se reconoce que sois hijos del AmorNo os podéis llenar de la maldad de satanás y querer hacer obras buenas y esto se os explica en las Escrituras: el árbol bueno da frutos buenos, o sea, las almas buenas, llenas de Mi Amor, tienen que producir obras de amor, pero si os llenáis de la maldad de satanás, no podréis dar frutos buenos y de hecho, al haber ya aceptado la maldad de satanás dentro de vuestro corazón, todas vuestras obras serán malas. Pero satanás es muy astuto y, entre sus seguidores, pueden haber aquellos que os quieran engañar, porque también os previenen las Escrituras de ello: que satanás se vestirá como ángel de luz y tratará de aparentar lo que no es, pero al estar vosotros revestidos de Amor, tenéis Mis dones, los dones de Mi Santo Espíritu, que os apoyarán en vuestros actos, en vuestras palabras, en vuestros deseos, en vuestro actuar general y así no os podrá engañar satanás, porque estáis revestidos con Mi Gracia y aunque se vista de ángel de luz, vosotros sabréis cuando está satanás atrás de ése supuesto ángel de luz.

Estando Conmigo, Mis pequeños, pero plenamente Conmigo, podréis ver lo que otros no ven, podréis comprender muchas cosas que muchos de vuestros hermanos no comprenden, porque tendréis Sabiduría Santa, Sabiduría Divina, y no vuestra, sino Mía en vosotros. Vosotros, por vosotros mismos, sois nulos y quiero que ésa nulidad os lleve a ser humildes completamente y así reconoceréis en todo momento que Yo Soy, vuestro Dios, el que está actuando en vosotros y a través de vosotros para el bien de vuestros hermanos, para el bien del mundo entero. No os apropiéis de nada, ni siquiera de una alabanza ni de un agradecimiento, todo Me pertenece, cuando regreséis a Mí, Yo Soy el que os va a recompensar. No dejéis que el hombre os alabe, las alabanzas solamente vendrán de Mí, que os conozco perfectamente. Vosotros solo manteneos en humildad, en sencillez, en docilidad y siempre, esperando recibir Mis Ordenes y vosotros, acatadlas inmediatamente.

Yo os amo inmensamente y estando Conmigo, Mis pequeños, gozaréis inmensamente la labor que haréis en estos tiempos, porque es Amor el que se derramará sobre éste mundo, sobre vosotros y sobre todos aquellos que lo quieran tener en su corazón.

Gracias, Mis pequeños.

LOS SIETE DOLORES DE MARIA SANTISIMA:





LOS SIETE DOLORES DE MARIA SANTISIMA:

"Y a ti, Madre, una espada de dolor te atravesará el corazón..."

(Lucas 2, 35)




La Virgen comunicó a Santa Brígida de Suecia (1303-1373):



"Miro a todos los que viven en el mundo para ver si hay quien se compadezca de Mí y medite mi dolor, mas hallo poquísimos que piensen en mi tribulación y padecimientosPor eso tú, hija mía, no te olvides de Mí que soy olvidada y menospreciada por muchos. Mira mi dolor e imítame en lo que pudieres. Considera mis angustias y mis lágrimas y duélete de que sean tan pocos los amigos de Dios."




Nuestra Señora prometió que concedería siete gracias a aquellas almas que la honren y acompañen diariamente, rezando siete Ave Marías mientras meditan en sus lágrimas y dolores:



1. "Yo concederé la paz a sus familias."

2. "Serán iluminadas en cuanto a los divinos Misterios."

3. "Yo las consolaré en sus penas y las acompañaré en sus trabajos.»

4. "Les daré cuanto me pidan, con tal de que no se oponga a la adorable voluntad de mi divino Hijo o a la salvación de sus almas."

5. "Los defenderé en sus batallas espirituales contra el enemigo infernal y las protegeré cada instante de sus vidas."

6. "Les asistiré visiblemente en el momento de su muerte y verán el rostro de su Madre.”

7. "He conseguido de mi Divino Hijo que todos aquellos que propaguen la devoción a mis lágrimas y dolores, sean llevadas directamente de esta vida terrena a la felicidad eterna ya que todos sus pecados serán perdonados y mi Hijo será su consuelo y gozo eterno."




Según San Alfonso María Ligorio, Nuestro Señor reveló a Santa Isabel de Hungría que El concedería cuatro gracias especiales a los devotos de los dolores de Su Madre Santísima:



1. Aquellos que antes de su muerte invoquen a la Santísima Madre en nombre de sus dolores, obtendrán una contrición perfecta de todos sus pecados.



2. Jesús protegerá en sus tribulaciones a todos los que recuerden esta devoción y los protegerá muy especialmente a la hora de su muerte.


3. Imprimirá en sus mentes el recuerdo de Su Pasión y tendrán su recompensa en el cielo.

 4. Encomendará a estas almas devotas en manos de María, a fin de que les obtenga todas las gracias que quiera derramar en ellas.



Meditar los siete Dolores de Nuestra Madre Santísima es una manera de compartir los sufrimientos más hondos de la vida de María en la tierra.




La fiesta de Nuestra Señora de los Dolores se celebra el 15 de septiembre, al día siguiente de la Exaltación de la Santa Cruz. Al pie de la Cruz, donde una espada de dolor atravesó el corazón de María, Jesús nos entregó a Su Madre como Madre nuestra poco antes de morir. 

En respuesta a esta demostración suprema de Su amor por nosotros, digamos cada día de nuestras vidas: 


"Sí, Ella es mi Madre. Jesús, yo la recibo y Te pido que me prestes Tu Corazón para amar a María como Tú la amas."



Por la señal de la Santa Cruz…..
Acto de Contrición


Señor mío, Jesucristo, me arrepiento profundamente de todos mis pecados. Humildemente suplico Tu perdón y por medio de Tu gracia, concédeme ser verdaderamente merecedor de Tu amor, por los méritos de Tu Pasión y Tu muerte y por los dolores de Tu Madre Santísima. Amén





1er. Dolor




La profecía del Anciano Simeón en la presentación del Niño Jesús.



Virgen María: 



por el dolor que sentiste cuando Simeón te anunció que una espada de dolor atravesaría tu alma, por los sufrimientos de Jesús, y ya en cierto modo te manifestó que tu participación en nuestra redención como corredentora sería a base de dolor; te acompañamos en este dolor. . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos hijos tuyos y sepamos imitar tus virtudes.




Dios te salve, María,...



2do. Dolor




La persecución de Herodes y la huída a Egipto


Virgen María:



por el dolor que sentiste cuando tuviste que huir precipitadamente tan lejos, pasando grandes penalidades, sobre todo al ser tu Hijo tan pequeño; al poco de nacer, ya era perseguido de muerte el que precisamente había venido a traernos vida eterna; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos huir siempre de las tentaciones del demonio.




Dios te salve, María,…




3er. Dolor 




Jesús perdido en el Templo, por tres días.


Virgen María:



por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al perder a tu Hijo; tres días buscándolo angustiada; pensarías qué le habría podido ocurrir en una edad en que todavía dependía de tu cuidado y de San José; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que los jóvenes no se pierdan por malos caminos.




Dios te salve, María,…




4to. Dolor 




El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino al calvario.




Virgen María: 



por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver a tu Hijo cargado con la cruz, como cargado con nuestras culpas, llevando el instrumento de su propio suplicio de muerte; Él, que era creador de la vida, aceptó por nosotros sufrir este desprecio tan grande de ser condenado a muerte y precisamente muerte de cruz, después de haber sido azotado como si fuera un malhechor y, siendo verdadero Rey de reyes, coronado de espinas; ni la mejor corona del mundo hubiera sido suficiente para honrarle y ceñírsela en su frente; en cambio, le dieron lo peor del mundo clavándole las espinas en la frente y, aunque le ocasionarían un gran dolor físico, aún mayor sería el dolor espiritual por ser una burla y una humillación tan grande; sufrió y se humilló hasta lo indecible, para levantarnos a nosotros del pecado; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que seamos dignos vasallos de tan gran Rey y sepamos ser humildes como Él lo fue.




Dios te salve, María,…




5to. Dolor 




La Crucifixión y la Agonía de Jesús





Virgen María:



por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la crueldad de clavar los clavos en las manos y pies de tu amadísimo Hijo, y luego al verle agonizando en la cruz; para darnos vida a nosotros, llevó su pasión hasta la muerte, y éste era el momento cumbre de su pasión; Tú misma también te sentirías morir de dolor en aquel momento; te acompañamos en este dolor. Y, por los méritos del mismo, no permitas que jamás muramos por el pecado y haz que podamos recibir los frutos de la redención.



Dios te salve, María,…


6to. Dolor 



La lanzada y el recibir en brazos a Jesús muerto.




Virgen María: 


por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al ver la lanzada que dieron en el corazón de tu Hijo; sentirías como si la hubieran dado en tu propio corazón; el Corazón Divino, símbolo del gran amor que Jesús tuvo ya no solamente a Ti como Madre, sino también a nosotros por quienes dio la vida; y Tú, que habías tenido en tus brazos a tu Hijo sonriente y lleno de bondad, ahora te lo devolvían muerto, víctima de la maldad de algunos hombres y también víctima de nuestros pecados; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, haz que sepamos amar a Jesús como El nos amo.
Dios te salve, María,…



7mo. Dolor 



Sepultura de Jesús y Soledad de María. 



Virgen María: 


por las lágrimas que derramaste y el dolor que sentiste al enterrar a tu Hijo; El, que era creador, dueño y señor de todo el universo, era enterrado en tierra; llevó su humillación hasta el último momento; y aunque Tú supieras que al tercer día resucitaría, el trance de la muerte era real; te quitaron a Jesús por la muerte más injusta que se haya podido dar en todo el mundo en todos los siglos; siendo la suprema inocencia y la bondad infinita, fue torturado y muerto con la muerte más ignominiosa; tan caro pagó nuestro rescate por nuestros pecados; y Tú, Madre nuestra adoptiva y corredentora, le acompañaste en todos sus sufrimientos: y ahora te quedaste sola, llena de aflicción; te acompañamos en este dolor . . . Y, por los méritos del mismo, concédenos a cada uno de nosotros la gracia particular que te pedimos…



Dios te salve, María,… Gloria al Padre.


Ruega por nosotros, Virgen dolorosísima, para que seamos dignos de las promesas de Cristo. 
¡Doloroso e Inmaculado Corazón de María, habitación pura y santa! Cubrid mi alma con vuestra protección maternal. Por este medio permaneceré fiel a la voz de Jesús, y mi alma podrá corresponder a Su Amor, y obedecer Su Divina Voluntad.




O Madre mía, mi deseo es mantener ante mi vista sin cesar, vuestra participación de Co-Redentora. Con este recuerdo, viviré íntimamente unida a vuestro Corazón Inmaculado, que siempre permanece totalmente unido al Sagrado Corazón de Vuestro Divino Hijo.
Por los méritos de vuestras virtudes y angustias, clavadme a este Divino Corazón.
Protegedme ahora y siempre. Amén

TRIPTICO DESCARGA: 

http://www.devocionario.com/pdf/dolores.pdf

SI VOSOTROS ACTUÁIS EN EL AMOR

Segundo Misterio, Habla Dios Padre, Hijitos Míos, el Amor es una fuerza poderosísima y es con la fuerza que bajó Mi Hijo a la Tierr...